viernes, 14 de diciembre de 2012


Los que han creído en Quien puede brindar gracia para el oportuno socorro, es necesario evidenciar por buenas obras basadas en la equidad, verdad y bondad toda acción ejecutada.

Cuando no hemos variado nuestro comportamiento diario, despojándonos de egoísmo, avaricia y mezquindad en verdad esto afirma que no hemos asimilado nada de lo que creemos y  pasado a ser una bola de religiones practicantes.

El practicar acciones buenas implica una decisión nuestra que no parece viable y lógica en este tiempo donde se exalta lo pervertido, falso, lo procedente de robo y rapiña.

Es de reflexionar comparando en vida propia los frutos de ambos estilos de vida, y elegir el que produzca mejores frutos hacia un caminar en este mundo en paz, abundancia y larga vida.

Por acciones fuera de lo honesto, verdadero, justo y lo que cupe dentro de lo infame violento es que padecemos, no por los hombres pues estos están habituados a un accionar injusto y hasta denigran si operas diferente a sus injusticia.

Padecemos adversidades por consecuencias de nuestras acciones, como nuestras acciones se encaminan a lo injusto y falso no es de extrañar las adversidades.

Si decidiéramos accionar dentro de lo justo, lleno de bondad en rectitud no veríamos sobre nuestra cabeza despropósito sobre muestras acciones diarias.

No estamos habituados a operar dentro de lo recto, de decidir ser receptor de frutos de acciones justas, verdaderas a través de nuestro proceder verdadero erradicaríamos las adversidades.

Permite que a través de adversidades y tropiezos seas humillado, con el propósito de obtener una mejor comprensión de los hechos y acciones que realizamos, para rectificar o mejorar conforme a la justicia, rectitud y bondad esperada de nuestro carácter diario de vida.

Un carácter de vida acorde a la rectitud e integridad manifestada por nuestras acciones, para lo cuál fuimos creados esperando que manifestemos a nuestros semejantes el carácter de quien nos creo.

Con este proceder comprobemos que la rectitud y justicia que es según el que nos creo, produce mejores frutos que la injusticia, mentira y robo y no faltará el llamado para rectificar nuestros procederes, cuando no se encaminen en esta dirección y ser exaltados al resultar aprobados porque respondimos acorde a la rectitud de quien nos creo.

Ahora tenemos un poco claro para que las adversidades, solo falta sensibilidad para lograr captar el mensaje de corrección.

Proporcionar a todo aquel desee adquirir un ejemplo de conducta, merecedora de vida pacifica, abundante y longeva es elección nuestra de la misma forma que elegimos lo injusto, torcido a la aprobación Divina.

Es esencial que seamos consecuente con nuestras palabras a lo que proferimos creer, de otra manera caeremos es descredito; que nuestro hablar sea de edificación a los que nos escuchan.

Que nuestras acciones no estén coludidas de egoísmo, sino observando el bien a nuestros semejantes sin caer en despropósito para nosotros en segundo plano.

Muchos dicen creer, más han depositado su fe en vanidades y pareciera que esa vanidad les responde, pero será que es más bien su convicción de encontrar respuesta.

Ser diligente en la tarea que nos corresponde es algo, que con dificultad evidencia una persona como empleado; existe iniciativa privada donde impera el grado de productividad que podemos manifestar a través, de la producción es este el punto neurológico para ser candidato a un aumento.

Por otra parte tenemos a la burocracia, donde poco importa la productividad e imperan las relaciones sociales, carisma y afinidad hacia los superiores.

Entonces cualquier ambiente donde nos corresponde desempeñarnos echemos mano de la diligencia.

Para ser catalogado como persona eficaz y capaz, en la tarea que nos corresponda

Todo  aquel que desea ver buenos días y conducir su vida en paz y armonía,  aprenda distinguir lo impío esto es falto de espiritualidad de lo alto, apartándose de injusticia, mentira, falsedad, violencia y mezquindad aunque en ello parezca perder beneficios, pero comprobarás que los frutos producido por la rectitud supera con creces a los de la impiedad.

Mejor es una mano obtenida con rectitud, que ambas obtenidas con impiedad; el esfuerzo de nuestras fatigas para la obtención de satisfacciones, es menor si lo adquirimos con justicia y equidad.

Comprobación de esto es la nota existente en nuestra guía de vida, donde dice “Primero busquemos practicar la rectitud y piedad que, todo lo demás vendrá por añadidura” esto es que como consecuencia de la justicia se cubrirá requerimientos.

Tememos cubrir de rectitud nuestras acciones, porque casi nadie la emplea y es proliferó el soborno la mentira y el hurto.

Prefiriendo añadir a la mayoría sin analizar las peripecias que eso produce.

viernes, 30 de noviembre de 2012


Acepción de personas por condición social, económica, costumbres y hábitos u otras razones no es buena actitud,  mejor es indicar a esa persona la forma de mejorar, estando la decisión en ella de tomar o no la corrección.

Muy frecuente es murmurar con otros, de las cosas realizadas mal según nuestra propia opinión, que no dar la forma correcta de ejecutar lo incorrecto, a nuestra apreciación, basta con indagar las razones reales por las cuales se llevan a cabo de esas formas.

Obteniendo la sensibilidad para enfrentar al que es objeto de nuestra crítica o murmuración, podremos tener el tacto para abordar el tema deseado a corregir siendo en si esta la forma de exhortar, pero cuidemos de nuestro carácter de no padecer de las mismas fallas, por esta razón pocos son los que exhortan y muchos murmuran que consiste en hablar mal de una persona ausente.