martes, 16 de abril de 2013


Los hábitos son difíciles de modificar después de que hemos creado un patrón de accionar superior a veinte un veces, mucho peor es cuando toda la vida nos hemos dedicado a responder de una manera inversa, a la obtención de gracia.

El tener gracia hacia todo ámbito de desempeño, es elemental para forjar vía libre a nuestros proyectos y planes

La manera de obtención de esta gracia ante la vida, es posible por medio dela Justicia, honradez e integridad manifestada en toda acción realizada.

 De aquí él porque deberíamos  adaptar nuestra conducta de tal manera que donde nos paremos seamos identificados por nuestro buen desempeño en funciones laborales y morales llegando así a obtener gracia.




Los talentos o cualidades que todos traemos al nacer, para realizar algo deberemos practicarlos sino deseamos atrofiar esa cualidad de operación.

Además todo aquello que no se comparte somos susceptibles a  perderlo, en cambio al compartir nuestro saber iremos abriendo camino a un caudal de más saber,  de otras formas más viables de realizar aquello que creemos dominar a la perfección.

Pareciera que todo este asunto está diseñado para mostrar bondad hacia los que nos rodean, obteniendo gracia.



 

No parece indebido a un soltero fornicar, que es lo habitual  entre la sociedad, más las consecuencias de nuestras acciones las decidimos como que contamos los varones con 2700 eyaculaciones aproximada mente y no con el límite de la edad de la mujer; pero la administración de esas oportunidades de dar vida está en los hombres.

Su puede llegar a la vejes como varón con buena potencia si mantenemos buena calidad de vida tanto en lo moral, nutricional mente y afectiva mente hacia los que nos rodean.

El punto es saber cuándo, dónde y cómo sería seguro no estar desperdiciando nuestras fuerzas, por eso llega la advertencia que no demos nuestra fuerza de juventud  a la des administración en esta línea que va ligada con la Justicia, verdad y bondad manifestada en el trato diario con tos semejante.

No queremos emplear tiempo y esfuerzo para rectificar lo que estamos haciendo que produzca  como consecuencia toda la desavenencia que vemos pero no logramos atisbar que es consecuencias.

Producto de nuestro hablar, que no que queremos ni podemos rectificar porque nos hemos acostumbrados a emplear en todo medio, ese lenguaje vulgar y grosero que es de lo más normal para los que lo emplean, ser usado en todo y tiempo y olvidamos que esto nos califica o descalifica ser portador de responsabilidades mayores

 Que se transformará en mejores oportunidades de empleo, donde nuestras capacidades y habilidades van por delante seguidas del grado de cultura manifestado para hacer evidente. Que hemos cruzado de lo común para pasar al nivel requerido de nuestro puesto.



 

Siempre buscamos el primer tiempo oportuno, para hacernos de beneficios sin considerar si estos son Justos o injustos.

Denominamos oportuno a toda circunstancia viable según nuestra apreciación, para cometer toda clase de acciones que en su fin nos acarree beneficios, esto no estaría tan mal si comprendiéramos que en el bien o mal cometido a nuestro prójimo está  nuestro bienestar o adversidad provocado por nuestras acciones decididas buenas o dañinas.

No creemos dañina ni malas nuestras acciones, hasta que otros realizan acciones semejantes hacia nuestro ser, entonces gritamos por justicia y no nos acordamos que tan solo estamos recibiendo de la misma calidad ofrecida a nuestros semejantes.

De querer recibir acciones justas tendríamos que accionar en nuestra totalidad en ese rubro,  cambiando de mentalidad  egoísta y mezquina.

Tener conocimiento de lo oportuno que puede ser nuestras palabras y acciones en un momento que con paciencia llega a ser propicio a nuestros planes es tan benéfico como lo que nos impulsa a la paciencia o perseverancia.

No cayendo en el apresuramiento de aquello que tiene su tiempo, y que deberemos saber identificar que puede brindarnos una gran satisfacción, esperando o gran contrariedad, dejándonos conducir por nuestros impulsos a nuestros planes.

 

miércoles, 27 de marzo de 2013


Al obedecer a las personas que nos estiman y procuran nuestro bien, tengamos por seguro que siguiendo sus indicaciones tendremos seguridad de practicar lo más  correcto ante esas personas.

De  mejor manera si obedecemos a los lineamientos de nuestro Hacedor, recibiremos el poder de reinar sobre toda adversidad siendo receptores de vida abundante lo cual no se limita a lo material,  sino se extiende hacia lo más descuidado de la sociedad que es la parte Espiritual, que debemos tener activado, por nuestras acciones Justas, llenas de bondad hacia los que necesitan socorro y califican dentro de lo justo para recibirlo.

Por todo lo anterior fijémonos que nuestra obediencia está dirigida por la Justicia, rectitud y Fe de quien Todo lo puede.