martes, 30 de julio de 2013


Algo que llega a nuestras manos, que se vuelve fácil su obtención no siempre será para cubrir una necesidad, tal vez será capricho, antojo o por ver que la utilización de ese objeto es moda.

Como es de esperarse lo que se obtiene sin esmero, esfuerzo y dedicación no se valora o cuida y menos cuando no cubre ninguna carencia.

Deberemos analizar lo que es una oportunidad, que en muchas ocasiones interpretamos como oportuno aquello que nos ínsita al robo, hurto o abuso de confianza ensuciando nuestra reputación y por consiguiente el futuro desempeño, en verdaderas oportunidades laborales.

Aquí tenemos claro porque para algunos no existe campos laborales, no es tanto la capacitación sino influyen nuestra honestidad de accionar y al hablar.

Bueno es someter toda acción ejecutada a lo que es Justicia,  Verdad y equidad por muy ilógico, aunque  lo que es Justicia Divina nos parecerá ilógico,  dado que no se estructura acorde a la forma de pensar egoísta, mezquina y alejada lo que es vivir produciendo fruto que hace avanzar a los demás y en ese avance está el nuestro.

Lamentable mente hemos adquirido la forma errónea de vivir, donde todo se conforma en nuestra persona, y por más que vemos que esto produce daño para todos, continuamos no tomando experiencia de este proceder para intentar variar.

Seguimos la práctica de  la mentira, estafa, violencia, injusticia que no lo percibimos como tal dado que la frecuencia de esto a producido en nuestra conciencia una insensibilidad, que lo injusto nos parece normal eso sí, que esto no llegue a nuestra piel porque gritamos  por justicia.

Creemos que por nuestros propios esfuerzos y dedicación, la vida tiene obligación de retribuirnos acciones que hagan adelantar nuestro vivir sobre la tierra; más no consideramos que la Justicia, verdad, bondad e integridad no sea cosa que podamos asimilar con la perspectiva correcta.

Denominamos justicia a lo que nos deja algún beneficio y bondad el dar lo que sobra y no nos agrada y en verdad no estamos ni cerca de ser merecedores de paz que brinda la práctica de la Justicia.

Mejor nos sería indagar que es justicia desde la perspectiva Divina y practicarla para recibir paz, seguridad en toda acción realizada.

El estilo de vida actual es degradación en todo  aspecto que desees verificar,  lo buscado por empleadores son personas comprometidas con su labor y que sepan asumir responsabilidad ante tareas asumidas.

Lamentable mente, tanto empleados como empleadores se encuentran influenciados por la presente mentalidad de esforzarse al mínimo queriendo obtener el máximo de beneficio, y cuando vemos que esto no es posible.

Recurrimos al robo, estafa la falsedad y engaño que puede funcionar una vez, pero deja nuestra reputación marcada de por vida.

Para evitar esta tachadura que nos cierra puertas a oportunidades mejores, siempre manejemos nuestros asuntos con Justicia, bondad e integridad.

El murmurar, despreciar y menos cavar las habilidades de los demás, traerá como consecuencia nuestra propia calamidad, al hacer ver lo conflictivo de nuestro carácter, ya que si esto podemos hacer con personas desconocidas para nosotros, ni imaginemos lo que diremos de conocidos.

Personas de poco fiar es la que deja mover su lengua sin control de las palabras, personas y medio donde evidencia su propio carácter.


Quien llega a tener control de todo lo que sale de su boca y entra por los oídos es persona que es digna de imitar en este aspecto.

Tanto afecta nuestro hablar como lo que permitimos escuchar, fácilmente lo comprobamos con la actitud tomada al escuchar un amargado, terminaremos amargados sin razón aparente y física más en lo no visible estaremos contaminados de aquello con lo prestamos nuestros oídos.


En cada momento estamos desechando lo correcto Justo e íntegro, pues en todo  el trayecto de nuestra vida, se nos hace creer que esto muestra mayor debilidad de carácter y rinde escasos frutos para el esfuerzo que implica.

Con esta mentalidad errónea, labramos un porvenir donde languidece  todo lo que disfrutaríamos si tan solo cambiáramos,  de mentalidad errónea  donde hacemos a un lado lo único que puede sacar, nuestra vida del ostracismo donde hemos decidido sumergir nuestra voluntad.

Es verdad que la práctica de lo Justo desde la perspectiva elevada es incoherente e incomprensible para esta mentalidad torcida, más rinde frutos al granel que adelantan nuestro propósito de vida.

Muchos han dejado a un lado, poder identificar lo que es bueno y edificante, por lo que es de beneficio y placentero a gusto personal; olvidando que estamos rodeados de semejantes, para ser de influencia positiva a los demás.

De toda acción acorde a bondad y Justicia es retribuida con vida abundante, más las acciones fuera de este parámetro solo nos acarrean decadencia y languidez.

A fecha la mayoría opta por el individualismo, esto es la decadencia con ver a nuestro alrededor podemos comprobar.