lunes, 23 de diciembre de 2013

La causa de la desventura que transportamos cada día es consecuencias de nuestras acciones, y las que con mayor proliferación evidenciamos son las torcidas a la rectitud  y estas tomamos como buenas y normales mientras no determinemos indagar la verdad de lo es gozo, vida abundante y Justicia que nos proveerá paz y por consecuencia seguridad.

Seguridad de nuestros procederes diarios  son bien encaminados por los frutos que producen, adelantando  y facilitando la permanencia sobre la tierra.

Cuando decidimos practicar lo recto, verdadero y justo, nuestros deseos se ven cumplidos porque deseamos conforme a la Justicia y de todo lado viene los recursos para lograr la rectitud anhekada.


Hay límilites de conducta procederes que a fecha obviamos para nuestros hijos desempeño diario, este mismo hastío por los mílites de Justicia, rectitud y buen proceder, nos han creado los hijos infames sin afecto natural, y lo que nos afecta más sin llegar a comprender la grave decadencia de nuestra estancia sobre la tierra en falta de paz, disfrute de nuestras tareas.

No queremos disciplinar ni establecer límites de conducta por incomodar al disciplinado, sin saber que por esto mismo al daño es un mayor no mostrarle límites en temprana  edad .

No administramos debido a que es falencia de nuestro carácter no tenemos claro lo bueno o mal proceder; como dar lo que no hemos comprendido y por tanto practicado.

Si deseamos descendientes de procederes respetables apegados a lo que es bueno no olvidemos indagar diligente mente lo que es buwno.
 
Encontraremos fácil mente la cooperación para la realización de nuestras tareas, si procuramos cubrir los requerimientos de quien nos ayuda dejándole ver que por ayudarnos no dejará  de procurar para el beneficios que amenoren sus carencias familiares o individuales.

Lo que es un craso error pretender ser ayudado sin ofrecer alivio a algunas de sus carencias del ayudador, recordemos  que nosotros nos involucramos en una terea sopesando primero los beneficios obtenidos.

Dependiendo de estos beneficios es el grado de involucramiento que tendremos, a fecha todos por sentido de egoísmo o sobre vivencia  ó costumbre actúa  interesado en obtener de sus esfuerzos  obtenisos
En la actitud al pedir está encerrado el recibir u otorgar, a su vez esto implica ser agradecidos no sólo de palabras sino más bien con hechos, de la misma manera nuestra modulación de voz al referirnos hacia otra persona cualquiera que sea su rango social. No es sinónimo de sumisión sino del grado de nuestra  educación, así como del mismo modo va implícito nuestra aceptación por la forma de expresarnos.

No beberemos olvidar que para intentar mejorar nuestro circulo de oportunidades, deberemos refinar nuestra conducta respecto al grupo donde ansiamos ser aceptados.

Ninguna clase social ha dejado de ser coludida al 100% por la injusticia, egoísmo y mezquindad pero un estilo de vida justo, honesto  y verdadero en todo lugar es bien aceptado el asunto esta en no cladicar con nuestras convicciones de Justicia y honestidad.
En el reino de las tinieblas, para hacerte rico guardas y no le das nada a nadie.
 En el de luz, si no das, vienes directamente a pobreza.
En el reino de las tinieblas, si quieres ser grande, vas a pisarle la cabeza a todo el mundo.
En el Reino de luz, te humillas y Dios te exalta.
El análisis es de la mente, del alma, no del espíritu.
Muy fácil podemos evidenciar por doquier que hasta los que dicen ser de religiones, evaden está forma de vida adoptando la que la mayoría maneja.

Si no practicamos las pautas para ser merecedores de vida abundante jamás comprobáremos la eficacia de estas directivas. 
El hecho de que alguien cometa agravio contra nosotros, la reacción inmediata es tomar represalias, y se puede hacer mayor daño del que nos hicieron.

Consideramos debilidad retraer nuestras manos para analizar, si por esos de las casualidades el origen de ese infortunio ha sido propiciado por algún proceder nuestro, que los demás apreciaron como  amenaza y que para nosotros fue comentario sin peso.

Nunca esperamos el momento propicio para indagar cara a cara la razón por la cual somos objetos de tal antinomia, y decidir quitar de nuestro proceder lo que daña a los demás si esto no esta acorde a la Justicia, verdad y equidad.

Crea que si este proceder iniciamos como conducta de vida la paz y seguridad adornará nuestro proceder.
Desde que uno nace trae la habilidad para elegir entre lo correcto y lo que no lo es, es falso eso de ser pequeño para no poder decidir nuestro desempeño diario.
Lo que si es una realidad es que la cantidad de  procederes incorrectos van creando una insensibilidad que interfiere con ver lo correcto de lo incorrecto llegando a preciar como correcto aquello estamos habituados a practicar más.

De esta manera no concebimos otra forma de portar la vida más allá de lo acostumbrado a realizar, que a fecha predomina la mentira, injusticia y egoísmo  donde brilla por su ausencia la rectitud, Justicia y ser merecedores de vida longeva, abundante llena de paz y seguridad que sólo provee la Justicia y la práctica de la honestidad y verdad.