viernes, 14 de febrero de 2014

Las adversidades llegan a nuestras puertas para agotar nuestros recursos, al toparnos sin caminos tal vez elevaremos nuestra esperanza a lo Divino por medio de la fe en El Creador.

Es común escuchar de doctores decir “Todo está en manos de Dios, cuando ajotaron sus conocimientos sin lograr mejoras en un paciente o cliente”

Todo indicaría que es este momento donde nos tomamos de la fe en Dios, por el medio que sea.

El medio eficaz es Dios a través de la rectitud, Justicia y verdad manifestada por acciones honestas que determinarán la longevidad de vida abundante.
Influye un poco el medio ambiente en el cual crecimos, pero determinante es nuestra decisión de continuar con las maneras y caracteres de comportamientos, o tomar el camino de la rectitud, Justicia y honestidad.

Es posible crecer en medio de alcohólicos y ser persona adtesmía,  donde nuestra elección de vida es contraria a todo el patrón de conducta observado desde pequeño.

Claro que esta elección  producirá asombro a quienes observen nuestro comportamiento especial mente a familiares.

La gratificación es sólo nuestra al obtener lo que los undidos en adicciones y vicios no lograron.
Hacer lo correcto nunca es fácil ni aceptado por la mayoría, por esto mismo la recompensa obtenida es grande, en comparación con las acciones fraudulentas y mezquinas donde no logramos disfrutar lo obtenido, y parece que ganancias de nuestro proceder son depositadas en bolsas rotas.

De igual manera frustración obtenemos cuando lo deseado no llega o no se da como deseamos, no analizamos la forma en que ha llegado tiene algo de beneficio para otros o nosotros, parece que nuestro egoísmo impide ver más allá de nuestra persona.

No dejemos que nos amilane las condiciones presente, en cuanto a practicar lo correcto recordemos que grande es la recompensa para ver y disfrutar en esta vida.
Es cosa poco observada que cuando quitamos aquello que origina, las adversidades llegan a puerta el sosiego.

Digo poco ya que a fecha nos entregamos a toda clase deshonesta, dando rienda suelta a deseos y placeres considerando que esto es disfrutar la vida, provocando adicciones vicios y responsabilidades indeseadas, donde evadimos todo lo que no trae placer obteniendo una forma de vida mísera llena de obstáculos que nuestras acciones producen.

Si de verdad queremos alargar nuestros días, alcanzando la paz, seguridad y abundancia averiguaríamos que Justicia es rectitud y verdad de carácter de Dios y no lo que nos parece mejor.

Practicando en todo momento rectitud y honestidad.
El tener una administración buena no depende de nuestra estima y consideración, creyendo que reteniendo tendremos más, dado que esta es la creencia humana y natural y no la que conduce a rectitud porque la conducente a rectitud es siendo generoso como recibiremos no reteniendo “Hay quienes retienen o acumulan y son conducidos a pobreza por otra parte existen quienes en todo momento muestran generosidad y siempre oportunidades tienen de multiplicar lo otorgado”.

No vamos a mentir diciendo que no son objeto de mentiras, y farsantes, sólo que las formas Justas de recuperar lo del engaño, supera lo defraudado; pobre del que se atreve engañar a un justo de carácter, no al de religiones sino a quien con sus acciones muestra la integridad y honestidad.

Todo mundo desea prosperar, no de la manera recta sino haciendo trampa, mintiendo y defraudando y no queremos comprender que la única manera con la cuál podremos disfrutar  nuestra prosperidad es a través de la rectitud, verdad y honestidad; claro que no lo vemos pero empecemos a experimentar para comprobarlo.


El practicar lo recto Justo y honesto es comprobar que la misericordia y verdad, nos es concedida siempre que las estemos provocando con la Justicia no de estima propia sino con aquella que es vista y estimada desde lo alto y no según nuestras apreciaciones egoístas.

La maldad envidia y violencia ha crecido por nuestra permisividad y tolerancia a las acciones de maldad, violentas e injustas, llevando a considerar estas acciones como normales; por la frecuencia de este proceder deshonesto, injusto e infame, no queremos ver que la honestidad producirá misericordia permanente mientras estemos practicando la Justicia.

Todos deseamos ver y tener acciones de vida que nos favorezca, pero de ser posible sin abandonar la avaricia, egoísmo e injusticia.

Una cosa invalida a la otra y no es posible que nos lleguen buenas acciones cuando hacemos maldad.
El husmear en la vida de otras personas, nos hace cómplices de acciones de esas otras personas y subsecuente mente merecedora del fruto de acciones conocidas y una imagen de persona poco confiable.

Sabiendo esto determinamos seguir con el hábito de ser muy comunicativo o chismoso, no nos lamentemos por la consecuencia de nuestra elección.

Sea esto por conveniencia, placer o inherente a un oficio la consecuencia llega igual.