martes, 17 de marzo de 2015

a fin

El egoísmo, envidia, y resentimiento impulsa nuestros afanes más que las carencias y apetencias físicas, pero desconocemos que estas actitudes originan las amarguras, adversidades  e inconformismo que invocamos sobre nuestro ser.

A pocos les interesa rectificar su desempeño diario hasta que una carencia  amenaza la existencia o “confort” y nunca relacionamos actitudes  aunque algunos transitan por tramas tortuosos saliendo librados a fin de rectificar.


El egoísmo, envidia, y resentimiento impulsa nuestros afanes más que las carencias y apetencias físicas, pero desconocemos que estas actitudes originan las amarguras, adversidades  e inconformismo que invocamos sobre nuestro ser.

A pocos les interesa rectificar su desempeño diario hasta que una carencia  amenaza la existencia o “confort” y nunca relacionamos actitudes  aunque algunos transitan por tramas tortuosos saliendo librados a fin de rectificar.


lunes, 16 de marzo de 2015

Desplazarse

Desplazarse con injusticia y recrear maldades contra nuestro prójimo, nos asegura una vida donde convergerán las angustias, adversidades y reveses, ahora nadie se esmera por atender que maldad no, es aquello que guste o rinda provecho sino lo que opera fuera de normalidad a la que fue creada por Dios dentro de bondad y misericordia.

Lo recibido dentro de este estilo de vida malvado, es Justicia generada por nuestros actos; analicemos bien nuestro desempeño diario por aquello de que recibimos de la calidad ofrecida en actos diarios a semejantes.

Desplazarse

Desplazarse con injusticia y recrear maldades contra nuestro prójimo, nos asegura una vida donde convergerán las angustias, adversidades y reveses, ahora nadie se esmera por atender que maldad no, es aquello que guste o rinda provecho sino lo que opera fuera de normalidad a la que fue creada por Dios dentro de bondad y misericordia.

Lo recibido dentro de este estilo de vida malvado, es Justicia generada por nuestros actos; analicemos bien nuestro desempeño diario por aquello de que recibimos de la calidad ofrecida en actos diarios a semejantes.
Desplazarse con injusticia y recrear maldades contra nuestro prójimo, nos asegura una vida donde convergerán las angustias, adversidades y reveses, ahora nadie se esmera por atender que maldad no, es aquello que guste o rinda provecho sino lo que opera fuera de normalidad a la que fue creada por Dios dentro de bondad y misericordia.

Lo recibido dentro de este estilo de vida malvado, es Justicia generada por nuestros actos; analicemos bien nuestro desempeño diario por aquello de que recibimos de la calidad ofrecida en actos diarios a semejantes.
Desplazarse con injusticia y recrear maldades contra nuestro prójimo, nos asegura una vida donde convergerán las angustias, adversidades y reveses, ahora nadie se esmera por atender que maldad no, es aquello que guste o rinda provecho sino lo que opera fuera de normalidad a la que fue creada por Dios dentro de bondad y misericordia.

Lo recibido dentro de este estilo de vida malvado, es Justicia generada por nuestros actos; analicemos bien nuestro desempeño diario por aquello de que recibimos de la calidad ofrecida en actos diarios a semejantes.

domingo, 15 de marzo de 2015

 Desistir de continuar con las prácticas que originan desavenencias en el presente sería muy sabio, salvo que somos arrastrados por conveniencias no loables y dictados de la mayoría que exalta lo pútrido y decadente abarcando desde el vocabulario hasta actitudes diarias.

No recibimos el mismo trato al comportamiento ruin y grosero a uno amable y sincero.

Toda persona espera ser atendida bien, pero pocos prestan atención que esta reacción está condicionada al buen trato otorgado a los que interactúan diaria mente con nuestra persona.