viernes, 28 de agosto de 2015

El terminar de algún suceso puede indicar que operaremos,  para capacitarnos en tareas nuevas, claro es si no hemos invocado  con nuestras acciones  detrimento, escases y sufrimiento que llegan por violencia, injusticia, mezquindad.

Ante elecciones personales no sabes como  llegaste a tal conclusión, que acciona en daño de tus intereses, prepárate porque tal vez en poco sabrás ejercitar en el discernimiento del bien y del mal por el uso de sentidos Espirituales si operamos en Justicia, verdad y bondad.
El que nos sobrevenga males, angustias  y reveses no se arregla con indiferencia o apatía por lo que acontece entorno nuestro.

La forma de operar en vida abundante prosperando toda obra buena hacia todos es sometiendo nuestro accionar a lo honesto, Justo  y  recto.
El desaliento, cobardía, pereza tienen entrada a muestro desempeño de vida, cuando concebimos en nuestra opinión que hacemos más que los demás o que sufrimos más.

Aumenta y reafirma este sentir la desinformación sobre el tema, así como prestar oído a rumores y  proliferar hasta llegar a convertirlo en casi verdad según nuestro padecer.

Todo ser humano sin ocupación, oblicua por ser entrometido en asuntos ajenos; ocupémonos en aprender oficios o ahondar sobre nuestra profesión.


  
EL contar con actos de bondad, misericordia y bondad depende que nuestras acciones ofrecidas a nuestro prójimo lleven esa tónica.

La recepción de bondad es gratificante, más es ayudar a otros con lo útil y que está necesitando, no esperemos dar para recibir, la bondad la obtendremos del menos plausible con gran espíritu  de bondad.

Ser usado por Dios, hasta satanás lo es, para dar pago de acciones injustas y deshonestas, ahora ser aprobados por Dios muy pocos pues implica practicar Justicia, honestidad y personificar la verdad en toda acción.
Con la multitud de injusticia cometida, ganamos separación entre el ámbito Espiritual lo palpable está supeditado Él.

Sea que creemos  en un Dios o no, no importa el pago de nuestras acciones siempre gravita sobre nuestra cabeza, claro que si creemos portamos ventajas sobre los demás podremos percibir del ámbito Espiritual y material, si ejercitamos nuestros sentidos.

El actuar con injusticia sea generalizado, tanto que está es la forma de actuar hacia todo mundo, buscamos nuestro beneficio olvidando que en el beneficio ajeno se oculta el propio.
Al caminar en rectitud los corazones de quienes tienen destinado abrir sendas a los Justos, no sabrán de sus acciones rectas pero sabemos que son vehículos a fin de adelantar nuestro propósito.

Obtenemos todo lo requerido al proceder con honestidad, bondad y misericordia, “versus” pretender todo con mentiras, violencia y maldades donde obtenemos adversidades y daños.

Ahora todas las personas muestran incredulidad, al pretender obsequiarle sin vicios ocultos, por la sencilla razón que no hemos experimentado bondad sino manida violencia; podremos recibir lo ofrecido a otros la bondad es la materia pendiente.
Buscamos mejoras sin aplicar esfuerzo y trabajo, y lo más próximo que topamos con tales características es la injusticia, violencia e infamia, sí rinden frutos mas estos no son duraderos ni disfruta bles.

De comprender que el objetivo de vida longeva es, procurar el bien de los demás que ahí  obtendremos el nuestro.

No parece plausible acorde a la lógica actual, egoísta avarienta y malvada.