martes, 28 de agosto de 2012


Incauto.- alguien que no es precavido en como sus decisiones afectarán en el presente y futuro su estilo de vida, por los frutos originados de su decisión.
A fecha  se toma el lado extremo para desconfiar de todos, dejando de actuar con justicia, verdad y rectitud, por la atención de como los demás se comportan, cuando lo verdadera mente importante para nuestro transitar de vida es como deseamos transformar el panorama por el cual viajamos en esta vida cielo o infierno: Cielo.- Marcado por la paz, abundancia, larga vida, infierno.- Donde la angustia, la carencia no falta y nuestros proyectos de vida constante mente son frustrados.

Independiente mente que creamos o no en algo Superior Creador de cielos y tierra, siempre estará latente la decisión para el acceso a frutos de vida, que manifiesten ser merecedores de larga vida en plenitud y paz, consecuencia de la justicia.
Solo basta ser determinante en cuanto a la justicia, rectitud y verdad practicada como cimiento de  carácter de vida y abandonar todo lo que nos orienta a abandonar esta convicción, como la mentira, robo, rapiña y violencia parase imposible sobre todo cuando préstamos, mayor interés a lo que nuestras apetencias personales nos dictan como necesarias.
En esta vida de calificación, que determina ser merecedores de vida prolongada en abundancia, cada uno decide por la magnitud de justicia, verdad y bondad expuesta en nuestras acciones diarias denominado carácter.

Inteligencia.- Llegar al conocimiento de un procedimiento manteniendo latente la información.
Sabiduría.-  Tener la comprensión de cómo y cuándo aplicar lo obtenido como conocimiento,  aplicando el cúmulo de información en la circunstancia adecuada.
De forma quimera podríamos, definir en vida diaria la sabiduría aunque en términos prácticos es más simple y más esenciales, para recibir frutos dignos de una vida consecuentes a un carácter justo, verdadero, lleno de bondad que nos proveerá de paz, larga vida, abundancia consecuencias de estar viviendo dentro del propósito para el cual fuimos puestos en este tiempo y espacio.
En resumen si decidimos que nuestras acciones diarias quieran ver que, la rectitud, honestidad e integridad son lo marcado para llevar adelante una vida aprobada, ignorando el dictado social que siempre tiene por bueno lo malo, por no tener lo bueno para comparar hasta que decidamos ser modelo de lo real mente bueno.

La actitud mayoritaria ante una  amonestación es reaccionar violenta mente abierta mente o disimulada mente, pero no gramos asimilar y mucho menos comprender, que ese llamado es para corregir nuestro carácter y no para molestarnos o denigrar nuestra persona, dependiendo de la forma como se nos amoneste.
Hoy no existe casi quien tenga la madurez Espiritual, para (amonestar), que significa poner en la mente, ya es responsabilidad del receptor practicar o abandonar la observación esto dependerá de como en verdad se emitió  la corrección.
De poder amonestar a otros, libraremos nuestra alma ya sea que nos escuche o no, dejando caer al suelo las estimaciones.

La cantidad de conocimiento que hoy podemos procurar, de diverso tema es muy amplia, tanto que ya en breve se medirá nuestro potencial no por lo económico y material sino por el empleo de nuestro conocimiento que conforma nuestra sabiduría.
Entre más compartimos nuestro conocimiento, más retribución recibimos acrecentando nuestro dominio de algo específico, y en una de esas podemos decidir expresarnos con propiedad entre nuestros semejantes actuando justa, verdadera y misericordiosa mente.
Claro para llegar a este grado de actuación deberemos experimentar algo dramático en carne propia, por el momento la misma maldad de nuestro desempeño diario nos impide ver lo bueno según El Todopoderoso

Las correcciones que recibimos como pago de nuestras acciones, no siempre son bien recibidas, porque no agregamos a las acciones realizadas justicia, verdad, bondad y misericordia.

Las correcciones pueden manifestarse de muchas maneras, solo debemos tener discernimiento.
 De lo que es bueno y malo en realidad.

A fecha tonamos como bueno, todo lo que nos beneficia sin considerar la justicia y rectitud, con la cual obtenemos nuestro fin deseado.

Tal vez dentro de un caso fortuito este nuestra lección de vida, cuidemos que la maldad no ciegue

Nuestra percepción de lo justo, la insensibilidad de lo bueno, proviene de la práctica habitual de la maldad con que hoy se acostumbra mover la sociedad.

La gran mayoría deposita su confianza en dinero,  relaciones sociales, trabajos, tareas, ídolos religiosos, todo en conjunto es idolatría; que quita el primer lugar que debe ocupar los principios que generan vida como la justicia, verdad y misericordia.
Los frutos y consecuencias de nuestras acciones son mayoritaria mente las que generan muerte, por el cúmulo de acciones injustas, falsas y mezquinos.
Y como no decidimos ser modelo de vida, que genere vida abundante y pacifica accionando dentro de la justicia, no seremos capaces de cambiar la programación de nuestro estilo de vida aun lo quiera un grupo cercano, todo esta en si nosotros decidimos cambiar.