domingo, 28 de junio de 2015

Mantenerse apartado de influencias violentas, mezquinas y depravadas con respecto a realizar lo concerniente a bienestar y mejora a los demás, parece imposible.

Por convicción muy arraigada podremos mantenernos fuera de participar en lo que la mayoría dictamina como bueno, que es deshonestidad y malicia en toda expresión posible, fácilmente comprobable por el tipo de vida portado por los que así se conducen.

Hoy vida recta, Justa y bondad es tomada como debilidad, cuando es camino a fortaleza y abundancia de mantenerse sin oblicuar hacia la mayoría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario