lunes, 26 de febrero de 2018

Sin enemigos

Para amar al prójimo amigo o enemigo es necesario primero las acciones de bienestar hacia él; como consecuencia de ello, obtendremos reciprocidad donde emergerá la estima que forjará o afirmará el trato fraternal. Muchas veces, estribamos enemigos por los perjuicios falsos o aparentes concebidos; siempre la prudencia, será la mejor manera de comportamiento en todo ámbito. Somos muy dados a descalificar y vilipendiar, lo que es mejor o peor que nuestra persona; pero poco de afirmarnos en la Justicia para decisiones diarias.

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