Por no humillarse delante de Dios, ni han tenido temor ni han andado delante de mis estatutos por tanto, mí rostro estará para mal hacia ustedes.
No atribuyas a fuerzas externas lo que nuestro proceder provoca; la solución a los abruptos propiciados siempre estará en rectificar conforme a la justicia y no cuesta algo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario